1 - Barça2 - Bidasoa Irun3 - Fraikin BM. Granollers4 - BM. Logroño La Rioja5 - ABANCA Ademar León6 - Ángel Ximénez P. Genil7 - Recoletas At. Valladolid8 - Bathco BM. Torrelavega9 - Bada Huesca10 - Helvetia Anaitasuna11 - Viveros Herol BM. Nava12 - TM Benidorm13 - REBI Balonmano Cuenca14 - Frigoríficos del Morrazo15 - Blendio Sinfín16 - Fertiberia Puerto Sagunto

Dika Mem: “Se ha normalizado el racismo, pero debemos luchar hasta el final”

Liga Plenitude ASOBAL
29/11/2023 | Gonzalo Romero / ASOBAL Liga Plenitude ASOBAL

El capitán del Barça, Dika Mem, cambia su habitual brazalete por uno especial para visibilizar la lucha conjunta de la Liga ASOBAL y LALIGA para combatir el racismo y dejarlo en fuera de juego. La estrella gala muestra, en una entrevista concedida a ASOBAL, su faceta más personal y reivindicativa, poniendo el foco en el respeto por la diferencia y en la necesidad de dar respuesta a los episodios de racismo que se produzcan tanto en el terreno deportivo como en la vida personal. El primera línea azulgrana insta, a otros deportistas más mediáticos, a dar un paso al frente y erigirse como portavoces mediáticos, no sólo con mensajes en contra de la discriminación por motivos de raza sino también con acciones concretas.

¿Cómo valoras que se lleven a cabo campañas como ésta de LALIGA y ASOBAL para poner el foco en la lucha contra el racismo?

Creo que es bueno hacer este tipo de campañas, somos jugadores profesionales de balonmano, pero también hay cosas fuera de nuestro deporte y el racismo es uno de los asuntos importantes, junto con otros temas como la acción que hicimos la jornada pasada en contra de la violencia de género. Estas acciones demuestran que el balonmano está metido también en otros temas que no son sólo el deporte.

¿En tu infancia te han hecho sentir que eras diferente por razones de raza?

En la escuela no recuerdo que me pasara nada pero sí sabía a qué calles o lugares podía ir y a los que no por ser de otro color. En el balonmano sí me ha pasado, de hecho fue en el Palau, hace unos cuatro o cinco años, en un partido contra el Celje en el que hubo aficionados chillándome. Me afectó un poco. Creo que es muy importante que seamos conscientes de que esta situación no es normal. Si podemos luchar contra el racismo yo seré el primero en estar porque es algo que, por desgracia, sigue pasando. En el balonmano se escucha muy pocas veces pero, en la vida normal, sigue pasando y no lo veo normal. Se tiene que hablar de ello.

Cuando has sufrido estos ataques racistas y te han hecho sentir diferente, ¿cómo has respondido?

Cuando me pasó en el partido de Champions de balonmano, yo no quería jugar más. Creo que si me pasara hoy en día no volvería a jugar como hice, digan lo que digan. En ese momento yo era más joven, tanto el entrenador como mis compañeros hablaron conmigo y me dijeron que no hiciera caso, que pasara de ellos y que no era yo quien tenía que dejar de jugar. Yo estaba muy enfadado cuando me pasó porque además jugábamos en casa y era una situación rara. Si me pasara ahora, no volvería a jugar. Si no me respetan no veo por qué tengo que respetarles yo. Si te plantas, la gente le da más valor y piensa que tenemos que encontrar una solución porque no puede ser que un jugador se vaya del partido y sus compañeros también. Si un día decidimos salir del campo cuando pasan estos episodios racistas, la gente va a reaccionar porque estás tocando la televisión.

¿Crees que el racismo está demasiado normalizado?

Creo que sí porque, cuando pasa, te vienen y te dicen que no pasa nada y que sigas jugando. Y sí que pasa. Cuando me sucedió a mí, mis compañeros querían que me olvidara de esto y siguiera jugando porque se arreglaría después, es como si hubiera pasado algo normal pero no lo es. En mi caso no fue violento pero, en algunos casos, puede serlo con insultos. En el fútbol estás en un campo de 80.000 personas. No lo es lo mismo tener a 400 aficionados chillándote que a 80.000. Se ha normalizado el racismo pero debemos luchar hasta el final. Con el racismo parece que se anota al final del partido en una hoja y se acabó. Cada uno de nosotros, a nuestro nivel, debemos buscar una solución para que esto no pase.

¿Qué papel crees que podéis tener los deportistas como portavoces de la lucha contra el racismo?

Yo soy jugador de balonmano, no es el deporte más famoso así que no soy famoso. En el balonmano se me conoce, puedo hablar de racismo, puedo hacer cosas si pasan en el campo y esto va a afectar al mundo del balonmano pero, más allá, necesitamos jugadores que puedan hablar de este tema en el mundo del fútbol o que, si pasan episodios racistas, decidan salir del campo y no jugar. Los futbolistas son los que tienen el poder. A mí si me vuelve a pasar no volveré a jugar pero esto no va a afectar al mundo porque no soy futbolista o cantante.

¿Crees que muchos niños que sufren racismo se pueden sentir identificados con lo que dices o haces?

Tengo claro que, a nivel de balonmano, los niños pueden estar mirándome. Yo les digo que, si les pasa algo así, no vuelvan a jugar y no piensen que están haciendo las cosas mal. Lo están haciendo bien. La gente tiene que entender que esto no es normal. No podemos decir que no pasa nada, que nos olvidemos del tema y juguemos.

En esta lucha contra la discriminación por raza, ¿te gustaría que más deportistas se posicionaran y que no  fuera una batalla sólo de los que sufren directamente el racismo?

El racismo es una palabra grande. El racismo es contra los negros, los asiáticos… pero lo que más se escucha es contra los negros. El resto también tiene su papel. Si a un compañero tuyo le pasa, en lugar de decir que no paramos de jugar, tienes que seguir a tu compañero hasta el final. Y después que pase lo que tenga que pasar. Este es su papel. Ellos tienen que hablar con los aficionados para que no sucedan estas cosas porque les van a escuchar más que a nosotros. Si se esconden no pasará nunca nada.

¿Poner el foco en la educación puede ser una de las claves para erradicar el racismo?

Yo no tengo hijos pero creo que esto viene de pequeño, de cómo te educan tus padres y con quién creces. Hay sitios en los que no hay negros. Cuando no los ves, te puede pasar que no sabes cómo tratarlos. Si de pequeño aprendes que hay niños negros, azul o amarillo, no pasa nada. Somos todos iguales. Al revés también. Te vas a África y ves que hay países que no aceptan a los blancos y es porque no los ven. Es una cuestión de educar a nuestros hijos y después todo irá a mejor seguro.

 

SÍGUENOS @asobal